«Tierra de por medio»

El rally de Portugal de 1984 lo podíamos circunscribir a un solo tramo,  Arganil 2.
Allí se vivió una de las batallas más épicas de toda la historia de los rallys con Marku Alen y Hannu Mikkola como protagonistas, luchando a muerte por un rally que quedó grabado a fuego en la mente  de los aficionados; si muchos ya llevábamos los rallys en la sangre, aquel Portugal hizo que aquella droga llena de noches sin dormir, frio, polvo a mares , olor a Ferodo y gasolina con sabe Diós que aditamentos, penetrara para siempre en nuestros cuerpos.

En Rallys y Circuitos todas las épocas (Grupo relacionado con el Automovilismo de Facebook) he conocido a más gente que vivió en directo aquel rally y comprenderá perfectamente de lo que hablo.
El rally empezó con un Toivonen en estado puro en el asfalto de Sintra demostrando dos cosas; por un lado que las cualidades de aquel tio, no eran de este mundo, iba un paso más allá tanto en valentía como en técnica y por otro que no sabia medir riesgos o mejor dicho, despreciaba y se pasaba por alto los límites de su 037, iba tan al límite que su paso dejaba un murmullo de absoluta admiración entre los aficionados, pero al mismo tiempo una pregunta en el aire…¿Hasta donde conseguiría llegar a este ritmo absolutamente infernal y sobrehumano?. La respuesta no tardaría en llega, Sintra 2, parte final embutida entre paredes y taludes, curva rápida en rasante, el Lancia despegó cual caza de combate en el punto de no retorno, se le acabo el asfalto y rozó el talud exterior perdiendo el control, en ese momento el coche se convirtió en una bola de billar que iba rebotando de banda en banda o lo que es lo mismo de talud en talud hasta que acabó sus locos rebotes en el arcén izquierdo con la trasera absolutamente destrozado. Juha Piironen, se bajo del coche con cara de “ Con esta profesión que tengo no llego a conocer a mis nietos ni de coña» Mientras tanto Toivonen se apeó, se quitó el casco y se acerco a la parte de atrás del Lancia cual conductor normal que va pillado de tiempo al trabajo y tiene un pinchazo. Lo dicho, de otro mundo. Por el camino dejo 5 Scratch con record absoluto en los 5 tramos que para él consistió aquel Portugal.


Pero vamos al meollo, Biasion, Bettega y Alen coparon las primeras plazas al final del primer dia, Mikkola salio de la etapa de Sintra con mas de 2 minutos de desventaja sobre Biasion, los 037 mucho más agiles que los Audi no tuvieron rival en el asfalto, estos últimos desquiciaban a sus pilotos con sus continuos subvirajes y sus terroríficas espantadas de las cuatro ruedas a un tiempo en curva rápida, el reparto de pesos 60/40 de los Quattro A2, unido a su gran potencia y brutal patada, no estaban hechos para asfalto y zonas con mucha adherencia. En tierra la cosa mejoraba algo. El rally seguía vivo.

Empieza la tierra y sorpresa!!Un Lancia gana la primera especial y Bettega se coloca líder, pero solo había sido un espejismo, una vez que  Rohrl  y Stig entraron en calor, se lanzaron en tromba, el Alemán no dió opción y marcó 5 scratch seguidos en la primera pasada a los tramos de tierra con Stig pegado a sus talones empatándole un tramo y marcando  Scratch en otro pero Alen en un despliegue de su famoso Maximum Attack, gana  4 tramos seguidos en las segundas pasadas del dia. Las espadas seguían en todo lo alto, Biasion y Bettega ya habían bajado los brazos pero Alen se defendía como gato panza arriba y con una conducción magistral y una determinación brutal le había mandado un mensaje claro a los Audi Boys ”Si quereis ganar este rally, vais a tener que correr como nunca lo habéis hecho”.
Rohrl y compañía respondieron en el tercer dia con diez scratch consecutivos, se lanzaron a por el rally sin estrategias ni miramientos, Correr, correr y correr. Stig tanto corrió que se pego un zambombazo de los que hacen época, un Rohrl absolutamente desmelenado también puso su Quattro de sombrero, aunque consiguió seguir pero ya sin opciones y el hasta ese momento tapado Mikkola decidió que aquel tenia que ser su rally y se lanzó a defender la honrilla de Audi,  marcó 6 scratch con un pilotaje sublime que recordaba a sus tiempos con los Escort Mk 2 , acabo el dia líder , puso sobre la mesa todo lo aprendido desde niño en los Lagos helados de Finlandia y en aquellos bosques en los que se va a 1000 volando de rasante en rasante a escasos metros de abetos mas anchos que el coche.
Alen afrontó el cuarto día a 11s de Mikkola pero absolutamente convencido de que lo podía conseguir. Contemplar el paso del Lancia en los primeros tramos fué indescriptible, absolutamente fuera de si y desafiando todas las leyes de la física marco dos scratch, uno de ellos en la “catedral” de Arganil con sus casi 57 durísimos y veloces kilómetros. Mikkola le seguía como una lapa y a pesar del descomunal esfuerzo y demostración de Alen, este solo consiguió arañarle 2 segundos poniéndose a 9.
Y llegamos al momento cumbre del rally, segunda pasada por Arganil y sus 57 km, todo el mundo sabia que allí iba a estar la clave del rally. El ambiente era tenso y un Arganil a reventar esperaba impaciente el paso de los dos Finlandeses. Bettega y Biasion se pararon en la zona mas polvorienta del tramo para no perjudicar la visión de Alen. Rohrl que venia a continuación y viendo la jugada de los Italianos también metió su Audi en un camino paralelo al tramo. Arganil estaba despejado y a disposición de Alen y Mikkola.

Alen pasó inmolándose, rozando la tragedia y aprovechando todo el ancho del tramo, cortando por donde parecía imposible y frenando en espacios en los que parecía increíble hacerlo o acelerando donde el más valiente seguiría con el pie clavado en el freno. El 037 no era capaz de asimilar el castigo tan bestia al que Alen lo estaba sometiendo con cruzadas infinitas a velocidad brutal. Quizas pecó de demasiada agresividad y aunque hizo un tiempazo, un Mikkola con un nivel de agresividad parejo al de Alen y una conducción al limite de la tracción integral de su Audi que iba absolutamente en el aire, batió el record de tan mítico tramo, endosándole mas de treinta segundos a Alen. Imagenes como la del Audi en quinta a fondo absolutamente cruzado y soltando cortinas de tierra y polvo hacia todos lados quedaran para siempre en la retina de los aficionados.
Los pocos tramos que quedaban ya eran un mero trámite con un Alen que seguía atacando quizás presa de la furia por el correctivo que había recibido en Arganil y un Mikkola en modo conservardor y dejando que Alen hiciese pero manteniéndolo bajo control en todo momento.
Al final 27s los separaron. Un dato, Bettega el tercer clasificado quedo a más de 20 minutos de Mikkola, prueba del terrorífico ritmo al que rodaron estos dos Angelitos.
Un rally para no olvidar.

 

Por: Celso Cerredelo.

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